Beneficios de la miel

La miel es una sustancia natural alimentaria de sabor dulce, amarilla y viscosa producida por las abejas a partir del néctar de las flores o de las secreciones de las partes vivas de algunas plantas. Recolectan el néctar y lo transforman al mezclarlo con sus propias enzimas, después la almacenan en los panales de la colmena donde, después de un periodo de maduración, se obtiene la miel. Es un alimento tanto de origen vegetal como de origen animal, por lo que las personas veganas no la consumen.


La miel contiene azúcares, ácidos orgánicos (cítrico, láctico, fosfórico, etc), vitaminas (C, B1, B2, B3, B5), ácido fólico, minerales (fósforo, calcio, magnesio, silicio, hierro, manganeso, yodo, zinc, oro y plata), aminoácidos esenciales, esteroles, fosfolípidos, flavonoides, polifenoles y enzimas.




Estos nutrientes han sido aprovechados para el consumo humano desde las sociedades más ancestrales. Teniendo en cuenta que por ese entonces la miel era escasa y peligrosa de conseguir, y que se consumía cruda, el consumo de este alimento nada tenía que ver con el actual, siendo ahora su disponibilidad mucho mayor y su calidad menor, ya que actualmente suele venderse procesada.


Cuando es sometida a la pasteurización u otros tratamientos térmicos, se destruyen algunos de sus nutrientes y enzimas por lo que se reduce su calidad y su valor nutricional y terapéutico. Por ello, es recomendable comprar mieles producidas de forma artesanal. Para que se mantenga fresca por más tiempo, debe guardarse en tarros cerrados y lejos de la humedad y la luz.


Se le han atribuido diversos beneficios:

  • Antibacteriano: puede usarse para el tratamiento del acné y de la piel en general.

  • Fuente natural de antioxidantes: importante en la prevención de enfermedades cardíacas, del sistema inmune y de procesos inflamatorios.

  • Potencial hidratante; ya que tiene alta concentración de humedad.

  • Favorece la digestión; ayuda a metabolizar los alimentos, aliviando síntomas de estreñimiento y sensación de pesadez después de comidas fuertes y previniendo el reflujo y la diarrea.

  • Tratamiento de heridas y quemaduras; ya desde las antiguas sociedades egipcias, chinas y romanas, la miel se utilizaba para tratar quemaduras de sol, infecciones por heridas y manchas en la cara. Además, reduce la posibilidad de infecciones al aplicarse en el tejido vivo en algunas heridas.

  • Alivia la tos y el dolor de garganta; especialmente combinada con el zumo de limón.

  • Poder antiinflamatorio

  • Otros beneficios

Es un alimento muy versátil y fácil de usar, por lo que se recomienda su uso en sustitución del azúcar industrial siempre y cuando su consumo no sea en exceso. La OMS establece como óptimo que los azúcares libres (como los de la miel) no aporten más del 5% de las calorías diarias totales. En una dieta de 2000 kcal, el máximo de azúcar diaria serían 25 gramos al día (1 cucharada de miel aprox).


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