No hay vacas para tantas bocas

La carne es uno de los alimentos más consumidos a nivel mundial, especialmente por su alto aporte en proteínas.

Aprovechando que actualmente se está celebrando la COP25 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2019) vamos a hablar sobre el impacto de su consumo en el medio ambiente, ya que la huella ecológica de la producción y consumo de carne, especialmente la de vaca en los países desarrollados es una de las grandes responsables de la crisis climática.


Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las emisiones del sector ganadero a nivel global representan el 14,5%.

La ganadería industrial por sí sola emite tantos gases de efecto invernadero como todo el transporte mundial, esto se debe principalmente a las grandes cantidades de excrementos que se generan pero también por la deforestación para el cultivo de piensos o el transporte de mercancías.

Es por esto que gran parte de la población busca sustituir esta fuente de proteínas por otras más sostenibles, baratas y saludables. Las proteínas son fundamentales para garantizar el mantenimiento de la masa muscular y la regeneración de tejidos y órganos, por ello proponemos una serie de alimentos alternativos que contienen gran cantidad de este nutriente, pudiendo ser consumidos dentro de una dieta vegetariana; huevo, yogur, legumbres, soja, pseudocereales como la quinoa, gelatina, etc.


En conclusión, deberíamos ser más conscientes del impacto que tiene el consumo de carne en el medio ambiente y consumir cada vez más alimentos sostenibles y saludables que la sustituyan.

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