Alimentos desaconsejados para desayunar

El desayuno tiene muchas posibilidades y muchas veces no se le saca partido ya que las prisas y la pereza hacen que acabemos echando mano de un bol con cereales o alguna pieza de bollería que comemos rápidamente, de pie, con el café en la mano. Es un error ya que ofrece tantas posibilidades como la comida o la cena. Un desayuno equilibrado debe incluir hidratos de carbono, grasas y proteínas, aunque si somos de los que no tenemos hambre por la mañana, no es necesario que nos obliguemos a comer.


Para que sea equilibrado, deberíamos desterrar todos aquellos alimentos típicos del desayuno que, en realidad, tampoco deberíamos comer en otros momentos del día. Estos son algunos de ellos:



Cereales de desayuno

Deberíamos evitar todos aquellos cereales que vienen envasados en cajas de cartón, ya que suelen llevar grandes cantidades de azúcar. Una buena opción para desayunar es unos copos de avena naturales, sin aditivos, a los que podemos añadir un puñado de frutos secos.


Zumos

Ni natural, ni envasado. Lo mejor es optar por la fruta entera, para así aprovechar toda la fibra que contiene y evitar la acción de los azúcares. No es una manera de suplir la fruta, ya que, al eliminar la fibra, los zumos concentran una gran cantidad de azúcar que provoca picos de glucosa en sangre.En el caso de los envasados, suelen presentar, además, grandes cantidades de azúcar añadido.


Pan blanco

Contiene hidratos de carbono de absorción rápida, lo que significa que el organismo los absorbe con rapidez y provocan picos de glucosa en sangre. Por tanto, es mejor optar, tanto en el desayuno como en el resto de comidas del día, por hidratos de carbono de absorción lenta, que son los que proceden del pan y cereales integrales.


Mantequilla

Es una fuente de grasas saturadas que debe consumirse con mucha moderación, de modo que lo ideal es que la grasa de elección, tanto en el desayuno como en el resto de comidas

del día, sea la insaturada procedente del aceite de oliva virgen extra.


Bollería industrial

Son fuente de grasas de mala calidad, azúcares y harinas refinadas. Incluso la bollería o repostería preparada de forma artesanal y casera suele contener mantequilla, azúcar y harinas refinadas, de manera que su consumo tampoco es aconsejable de forma habitual.


Bacon

Tiene grandes cantidades de grasas saturadas; 14 gramos, además de 110 mg de colesterol, lo que lo convierte en una bomba calórica y una fuente importante de grasas de mala calidad. Es, además, rico en sal y una carne procesada que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha situado en el grupo 1 como carcinógena para humanos, al mismo nivel que el tabaco o el alcohol.


Bebidas energéticas

Se han puesto de moda en los últimos tiempos como desayuno para el público joven y adolescente, una manera fácil, dulce y palatable de obtener energía para el día a partir de sus grandes concentraciones de cafeína. La AESAN acaba de remitir un informe que alerta de los riesgos que supone el elevado consumo de estos productos.


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